| ITC MIE AP7 |
Norma 9 derogada por la ITC MIE-APQ-5: «Almacenamiento y utilización de botellas y botellones de gases comprimidos, licuados y disueltos a presión»
REAL DECRETO 379/2001, de 6 de abril por el que se aprueba el Reglamento de almacenamiento de productos químicos y sus instrucciones técnicas complementarias MIE-APQ-1, MIE-APQ-2, MIE-APQ-3, MIE-APQ-4, MIE-APQ-5, MIE-APQ-6 y MIE-APQ-7. BOE núm. 112 de 10 de mayo de 2001
Esta norma proporciona instrucciones para lograr una mayor
seguridad en el almacenamiento, uso y transporte de gases comprimidos, licuados
o disueltos a presión.
Esta norma fija las condiciones generales aplicables al
almacenamiento, uso y transporte de gases comprimidos, licuados y disueltos, en
botellas, así como las particularidades de algunos grupos de gases que poseen
características especiales.
Las prescripciones particulares fijadas para cada gas en la
norma correspondiente prevalecerán siempre sobre las exigencias de esta norma.
En el transporte y desplazamiento de las botellas, así como
en su almacenamiento, utilización, puesta en servicio y comportamiento frente
al fuego, se tendrán en cuenta las siguientes prescripciones:
Transporte y desplazamiento de botellas.
Para su transporte en vehículos, las botellas se
protegerán contra posibles resbalamientos, vuelcos, etc.
La altura máxima de carga de las botellas, cuando se
transportan sueltas o en posición horizontal, no debe exceder las
cartolas de los camiones en que se realiza el transporte.
Las botellas no se dejarán caer, ni se permitirá que
choquen violentamente entre sí o contra superficies.
Las botellas con caperuza no se asirán por ésta.
Las botellas con caperuza no fija no se asirán por
ésta.
Para su levantamiento no se utilizarán sistemas
magnéticos. No deben emplearse eslingas, cuerdas o cadenas, si la botella
no esta equipada para permitir su levantamiento en tales medios. Puede
emplearse una grúa si se usa una cesta o plataforma que sujete las
botellas.
Durante el transporte o desplazamiento, las botellas,
incluso si están vacías, deben tener la válvula cerrada y la caperuza
debidamente fijada (Para las botellas de GLP véase la Reglamentación
correspondiente.
Se evitará el arrastre, deslizamiento o rodadura de
las botellas en posición horizontal. Es más seguro moverlas, incluso
para cortas distancias, empleando carretillas adecuadas. Si no se dispone
de dichas carretillas, el traslado debe efectuarse rodando las botellas,
en posición vertical sobre su base o peana.
En las zonas de carga y descarga es conveniente que
existan muelles apropiados al efecto y que el piso se mantenga en buen
estado de conservación.
Las botellas no se manejarán con manos o guantes
grasientos.
No se transportarán, sin autorización del
suministrador, las botellas que presenten fugas o que hayan estado
expuestas al fuego.
En el almacenamiento de las botellas se tendrán en cuenta las siguientes
consideraciones:
Las botellas deben ser almacenadas en locales
adecuados, siempre en posición vertical, sobre suelos planos. Los locales
se mantendrán en perfectas condiciones de limpieza.
Las zonas de almacenamiento de botellas deben tener
indicado el nombre de los gases almacenados, así como los distintivos
pertinentes de peligrosidad (inflamables, tóxicos, corrosivos, etc.).
Las botellas llenas y vacías deben almacenarse en
grupos separados.
Las botellas que contengan gases incompatibles deben
almacenarse en locales independientes (ver la norma
6).
Las botellas que contengan gases incompatibles deben
almacenarse en zonas separadas por un obstáculo físico (ver norma
6).
Las botellas no se almacenarán cerca de sustancias
fácilmente inflamables, tales como aceite, gasolina, desperdicios,
etcétera.
Las salas de almacenamiento deben estar secas y bien
ventiladas. A ser posible, deben ser ignífugas, con una resistencia al
fuego mínima de tres horas. Se prohíbe el almacenamiento en locales
subterráneos. La temperatura de la sala de almacenamiento no debe exceder
de 50 °C.
Las salas de almacenamiento deben estar secas y bien
ventiladas. Deben tener una resistencia al fuego mínima de una hora. Se
prohíbe el almacenamiento en locales subterráneos sin ventilación. La
temperatura de la sala de almacenamiento no debe exceder de 50 °C.
Las botellas no deben estar sometidas a bajas
temperaturas, sin el consentimiento del suministrador, ya que la
ductilidad de muchos materiales disminuye al descender la temperatura.
Las botellas no deben estar expuestas a la humedad
continua, ni deben almacenarse cerca de productos corrosivos.
Las botellas se protegerán contra cualquier objeto que
pueda producir un corte o abrasión en la superficie del metal.
Las botellas no se almacenarán cerca de aparatos de
elevación, zonas de tránsito o lugares en los que existan objetos
pesados en movimiento, que puedan chocar o caer sobre ellas.
Las botellas almacenadas, incluso las vacías, deben ir
provistas de caperuza o protector que deben tener la válvula cerrada.
En el recinto de consumo sólo estarán las botellas en
uso; las de reserva y las vacías estarán fuera de los lugares de
trabajo. En el caso de baterías dobles, se excluyen las botellas
conectadas a la batería de reserva.
No se almacenarán botellas que presenten una fuga de
cualquier clase. En este caso se avisará al suministrador.
El aceite y las grasas, al combinarse con ciertos gases
(oxígeno, protóxido de nitrógeno, etc.), pueden producir fuertes
explosiones.
Debe evitarse que las botellas sean manipuladas por
personas que no estén debidamente informadas.
En los almacenes de botellas debe estar claramente
indicada la prohibición de fumar o de penetrar con cualquier tipo de
llama.
La instalación eléctrica de los almacenes debe ser
antideflagrante, si los gases almacenados lo requieren. No se deberá
conectar ninguna botella a un circuito eléctrico.
En el área de almacenamiento deberá existir material
adecuado de lucha contra el fuego.
Nota: En caso de duda se deberá consultar al
suministrador, para recibir instrucciones.
Utilización y puesta en servicio.
Para la utilización y puesta en servicio de las botellas se tendrá en
cuenta las siguientes consideraciones:
Las botellas deben ser manejadas sólo por personas
experimentadas y previamente informadas, existiendo en los lugares de
utilización las normas oportunas.
Si existen dudas en cuanto al manejo apropiado de las
botellas o de su contenido, deberá consultarse al fabricante o proveedor.
El usuario es responsable del manejo de las botellas,
así como de su conexión, y antes de su uso deberá leer la etiqueta y
marcas existentes sobre la identidad del gas.
Los acoplamientos en las conexiones del regulador con
la válvula de la botella deben ser los adecuados en cada caso.
Hay que asegurarse que los acoplamientos en las
conexiones del regulador con la válvula de la botella sean coincidentes.
No se utilizarán piezas intermedias, ni se forzará nunca las conexiones
que no ajusten bien.
Si el contenido de una botella no está identificado
mediante marcas, deberá devolverse a su proveedor sin utilizarla.
Se prohíbe terminantemente desmontar las válvulas,
dado el peligro que ello implica.
Las conexiones a tuberías, reguladores y otros
aparatos deben estar siempre bien conservadas y ser estancas para prevenir
fugas. Las mangueras empleadas deben estar en buenas condiciones.
No se emplearán llamas para detectar fugas, debiendo
usarse los medios adecuados a cada gas; si existiera una fuga en la
válvula se cerrará ésta y se avisará al suministrador.
Los reguladores, medidores, mangueras y otros aparatos
destinados a usarse con un gas particular o un grupo de gases no deben ser
empleados en botellas conteniendo otros gases.
Las caperuzas móviles que protegen la válvula deben
estar sobre la botella hasta el momento de su utilización.
Las caperuzas no se utilizarán jamás como recipientes
para contener sustancia alguna.
Antes de poner en servicio cualquier botella deberá
eliminarse todo lo que dificulte su identificación.
Antes de usar una botella de gases licuados y disueltos
hay que asegurarse de que está en posición vertical y bien sujeta para
evitar su caída.
Después de conectar el regulador, y antes de abrir la
válvula de la botella, se comprobará que el tornillo de regulación del
manorreductor está completamente aflojado. Esta precaución debe asimismo
tenerse en cuenta en las interrupciones de trabajo o en el cambio de
botella.
No se utilizará la botella si no está provista de un
medio de regulación de presión adecuado.
Cuando las botellas de gas estén conectadas en
batería, ésta debe tener un diseño adecuado y estar equipada con uno o
más reguladores de presión, si es necesario.
La válvula de la botella se abrirá lentamente. La
salida de la misma se colocará en sentido contrario a la posición del
operador y nunca en dirección a otras personas; no se emplearán otras
herramientas diferentes a las facilitadas o aprobadas por el proveedor. Se
evitará el uso de estas herramientas sobre las válvulas equipadas con
volante manual. Si las válvulas presentan dificultad para su apertura o
cierre, o están agarrotadas, se pedirán instrucciones al proveedor. No
se utilizará nunca productos lubricantes.
La válvula debe estar siempre cerrada, excepto cuando
se emplee el gas, en cuyo momento deberá estar completamente abierta.
Se evitará la salida de grandes caudales de gas de la
botella, ya que podría obturarse la salida por la formación de hielo en
la válvula. Si se precisaran grandes caudales se utilizará una batería
de botellas.
Las botellas no se conectarán nunca a un circuito
eléctrico.
Está prohibido, al interrumpir el trabajo de
soldaduras oxiacetilénicas, colgar el soplete en la botella, así como
calentar la misma con éste. No debe ponerse en contacto el
portaelectrodos o la pinza de masa de un equipo de soldadura eléctrica
con la pared de la botella, ni debe cebarse el arco en ella.
Las botellas se mantendrán alejadas de cualquier
fuente de calor, hornos, etc.
No se emplearán nunca las botellas como rodillos,
soporte o cualquier otro propósito que no sea el de almacenar gas.
No se empleará nunca gases comprimidos para limpiar
los vestidos o para ventilación personal.
Si existe peligro de que la botella pueda contaminarse
por el retroceso de otros gases o líquidos, deberá disponerse una
válvula de retención adecuada.
Se prohíbe pasar gases de una botella a otra.
Se prohíbe pasar gases de una
botella a otra por personal no cualificado.
Se notificará al proveedor de la botella de cualquier
introducción accidental de sustancias extrañas en ella o en la válvula.
Si la botella tiene una fuga y ésta no puede evitarse
apretando simplemente el volante de la válvula o el prensaestopas, se
cerrará ésta, la botella se situará en el exterior y se pondrá una
señal apropiada que indique que está fuera de servicio. Si el gas es
inflamable, tóxico o corrosivo, se pondrá una señal apropiada en la
botella advirtiendo los posibles peligros y se notificará al
suministrador, al tiempo que se seguirán las instrucciones para el
reenvío de la botella.
Antes de desconectarse el dispositivo de regulación de
la botella, se cerrará su válvula y se quitará toda la presión del
dispositivo de regulación. Tan pronto la botella este vacía debe
cerrarse la válvula y colocar la caperuza.
Antes de devolver las botellas vacías se tomarán
medidas que aseguren que la válvula está cerrada y que se ha fijado
convenientemente la caperuza de protección.
Se prohíbe soldar piezas en las botellas, ya que ello
elimina totalmente el tratamiento térmico, creando una zona de gran
fragilidad y dando lugar en muchos casos a la aparición de grietas.
No se cambiará ni se quitará cualquier marca,
etiqueta o calcomanía empleada para la identificación del contenido de
la botella y que haya sido colocada por el proveedor del gas.
El repintado de la botella se realizará únicamente
por el fabricante o distribuidor del gas.
No deberán introducirse botellas de cualquier gas en
recipientes, hornos, calderas, etc.
Las botellas no se situarán, para su uso, en
subterráneos, pozos, lugares confinados, etc.
Comportamiento ante un incendio en un local en el que
existan botellas de gases.
Cuando se produce un incendio en un local donde haya
botellas, existe el peligro latente de explosión.
La elevada temperatura que adquiere una botella en
contacto directo con un foco de calor produce en ella un considerable
aumento de presión, que puede provocar la explosión de la misma.
Las botellas que contengan gases capaces de activar el
fuego no deberán abrirse jamás, cerrando aquéllas que estén en
servicio.
Siempre que resulte posible deben desalojarse las
botellas del lugar del incendio, y si al hacerlo se notara que éstas se
han calentado, deben enfriarse con un fuerte chorro de agua, a fin de
evitar que aumente su presión. En este caso, avisarse al suministrador.
En el caso de intervenir el Cuerpo de Bomberos en la
extinción de un local en el que existan botellas de gases, se le
advertirá de su existencia y cantidad, así como del gas que contienen.
Las botellas que contengan gases inflamables, tóxicos y
corrosivos, medicinales o mezclas de gases, además de cumplir las exigencias
indicadas en el apartado anterior, satisfarán lo que a continuación se indica.
Las botellas no se almacenarán cerca de disolventes,
desperdicios y otras sustancias parecidas, cerca de conexiones eléctricas
no protegidas, ni de cualquier fuente de ignición.
Para detectar fugas, no se empleará una llama, sino la
sustancia adecuada para cada gas.
No se almacenarán nunca botellas que contengan gases
inflamables con botellas conteniendo gases comburentes, y los almacenes
deben estar separados por un muro cortafuegos con una resistencia al fuego
mínima de tres horas (ver norma UNE 23093, «Ensayos de resistencia al
fuego de las estructuras y elementos de la construcción»).
No se almacenarán nunca botellas que contengan gases
inflamables con botellas conteniendo gases comburentes, y los almacenes deben
estar separados por un muro de cortafuegos con una resistencia mínima al fuego
de una hora (ver norma UNE 23093. «Ensayos de resistencia al fuego de las
estructuras y elementos de la construcción»).
El almacenamiento se efectuará en locales destinados
exclusivamente a este uso y que estén adecuadamente preparados. Cuando
las botellas se almacenen en edificios dedicados a otras funciones la
capacidad máxima de almacenamiento será de 60 Nm3, debiendo tenerse en
cuenta las ordenanzas municipales al respecto.
Los lugares en que se almacenan las botellas de
inflamables estarán perfectamente aireados y dispondrán de los oportunos
medios de extinción de incendios y de protección personal. La
instalación eléctrica será de tipo antideflagrante.
Se prohibirá fumar durante la manipulación y uso de
botellas de gases inflamables y comburentes; a este efecto, se dispondrá
de una señalización apropiada.
Gases tóxicos y corrosivos.
El personal encargado del manejo de gases tóxicos
estará provisto de máscaras de gas y/o aparatos autónomos de
respiración. Tal equipo estará situado en el lugar del trabajo, pero
fuera del área más fácilmente contaminable.
Los gases tóxicos deben manipularse en zonas de
ventilación forzada o al aire libre. Las grandes concentraciones de estos
gases emitidos por botellas, deben eliminarse por un proceso adecuado, de
forma tal que no se contamine el medio ambiente.
Antes de emplear las botellas se leerán las marcas,
las etiquetas y las hojas de datos referentes al producto que contienen.
Los gases tóxicos se almacenarán en botellas de
capacidad adecuada al consumo, evitando así un almacenamiento excesivo o
innecesario.
Las botellas que contengan gases tóxicos y/o
corrosivos llevarán las etiquetas y marcas correspondientes.
Debido a la naturaleza peligrosa de los gases tóxicos
o corrosivos, toda persona implicada en el manejo de los mismos deberá
ponerse en contacto con el proveedor para que éste le facilite una amplia
información.
Gases medicinales.
Se evitará todo contacto de botellas, válvulas,
reguladores, mangueras e instalaciones anexas con aceites, grasas y otros
productos combustibles, ya que los aceites y ciertos gases, tales como el
oxígeno, el protóxido de nitrógeno, etc., pueden combinarse dando lugar
a una violenta explosión.
No se utilizarán botellas de gases medicinales sin
válvula antirretorno, si existe la posibilidad de que ésta se contamine
por el retroceso de otros gases o materias extrañas.
Se prohíbe pasar el gas de una botella a otra, en los
hospitales o clínicas.
Los dispositivos de seguridad, las válvulas y los
accesorios deben ser inspeccionados a intervalos frecuentes, y se
repararán o sustituirán si contienen defectos que puedan menoscabar la
seguridad.
Mezclas de gases.
Las mezclas de los gases para su envasado en botellas
deben ser preparadas por proveedores reconocidos. Se prohíbe al usuario
realizar mezclas de gases. (Véase la norma 6, «Mezcla de gases a
presión contenidos en botellas»)
De acuerdo con la Reglamentación vigente, las botellas deben
someterse a pruebas periódicas. Estas se realizarán según se indica en la
norma 7, «Inspecciones periódicas a que han de someterse las botellas y
botellones destinados a contener gases comprimidos, licuados y disueltos a
presión».
© INSHT. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo